El cantante Rob Stewart experimentó una falta de oxígeno durante un show en Utah, mostrando un notable profesionalismo al continuar cantando y bailando a pesar de necesitar asistencia.
El artista, de 81 años, solicitó una mascarilla de oxígeno y continuó con el espectáculo, aunque pidió sentarse para el siguiente tema debido a su condición.
Se especula sobre posibles problemas respiratorios o apnea, relacionados con su edad, excesos pasados y la exigencia de sus presentaciones en vivo.