Se cuestiona la responsabilidad de Nicolás Oquiato, dueño del canal de streaming, en la polémica de Florencia Peña. Se argumenta que él, como principal responsable, debería haber medido las consecuencias antes de permitir la difusión de información sensible.
Se critica la falta de profesionalismo y sentido común en la gestión del contenido, sugiriendo que Oquiato debería haber tomado medidas para evitar que se repitieran errores de este tipo, especialmente en temas que involucran a figuras públicas y eventos delicados como la muerte del padre de Messi.