Londres enfrenta una intensa ola de calor con temperaturas que se acercan a máximos históricos, superando los 40 grados Celsius y afectando la vida cotidiana.
Este fenómeno forma parte de un episodio de altas temperaturas que golpea a gran parte del país, generando alertas por sus efectos en la salud y la infraestructura.
La Oficina Británica de Meteorología informó que la alerta por calor extremo se extenderá hasta el próximo jueves.