Se relata la historia de las valiosas joyas de Elizabeth Taylor, destacando tres piezas emblemáticas: el diamante Taylor Burton, la perla peregrina y el diamante Cruz.
Se mencionan los orígenes y dueños anteriores de estas joyas, incluyendo a Vera Krupp, esposa del industrial Alfred Krupp, y la realeza española con Felipe II, Felipe III, Ana y Margarita de Austria, además de Napoleón III y Eugenia de Montijo.
Se detalla la adquisición del diamante Krupp por Richard Burton y la historia de la perla peregrina, que formó parte de la corona española antes de ser vendida para financiar campañas políticas.