Se relata una anécdota sobre la interna en el Barcelona cuando Guardiola decidió colocar a Lionel Messi como "falso 9", lo que generó descontento en jugadores como Ibrahimović.
Ibrahimović, acostumbrado a jugar en una posición central, no aceptó la decisión de jugar por la izquierda y terminó yéndose al Inter de Italia.
Se menciona que una situación similar se repitió con Samuel Eto'o, quien también tuvo un conflicto con Guardiola por su posición en el campo.