Se detalla la denuncia de Jésica Cirio contra Daniel Isaurralde, que abarca siete páginas y se centra en accesos indebidos a sistemas informáticos y extorsión. La maniobra es definida como sospechosa, similar a lo ocurrido con Auque.
En la denuncia, Cirio afirma que alguien de su entorno o mediante hackeos remotos ingresó a sus sistemas, obteniendo imágenes o secuencias fílmicas de su intimidad. Esto evidencia un claro acceso no autorizado y posterior intento de extorsión.