El Obelisco de Buenos Aires fue el epicentro de los festejos tras el triunfo de la selección argentina. Cientos de hinchas se congregaron en el monumento histórico para celebrar la victoria del equipo nacional frente a Austria.
A pesar de la masiva concurrencia inicial, la cantidad de gente disminuyó con el paso de las horas, coincidiendo con un descenso en la temperatura y el final de los partidos. Los simpatizantes expresaron su alegría y orgullo por el desempeño del equipo.