Se analiza el nombramiento de Fabián Fernández en la Secretaría de Medios, destacando su profesionalismo y experiencia en contraste con la gestión anterior.
Se sugiere que Fernández y Santiago Caputo representan perfiles más profesionales y mesurados, buscando distanciarse de la conflictividad asociada a Karina Milei.
Se plantea la incógnita de quién ganó en esta reconfiguración de poder, con Fernández y Caputo como figuras clave en la nueva estrategia de comunicación del gobierno.