Se describió la euforia generada por un jugador, calificado como "extraterrestre" y "de otro planeta", generando una "locura" entre los presentes.
Se enfatizó la importancia de disfrutar cada momento de este jugador, considerado una leyenda, hasta el último segundo.
Se resaltó la espectacularidad de su segundo gol y la reacción del estadio, sugiriendo que incluso pudo haberse llevado la pelota como recuerdo.