Amalia Granata expresó su profundo malestar y enojo por la representación de la llegada de su hija Bárbara en la serie sobre Coppola, calificándola de "mentira" y "horrible".
Relató que el momento del embarazo fue muy especial, ya que no lo buscaban, y que fue Guillermo quien recibió la noticia por teléfono mientras ella estaba en Nápoles. La actriz lamentó que la serie ficcionara un evento tan íntimo y personal sin su consentimiento, argumentando que debería haber sido informada o que se debería haber contado la "escena real" de la llegada de su hija.
Considera que este tipo de representaciones, que quedan para sus nietos, son inaceptables y la afectaron muchísimo, a pesar de su temperamento expresivo pero no desbordado.