El partido entre Uruguay y Cabo Verde se vio envuelto en tensión cuando Federico Valverde reclamó un penal en el minuto 24, alegando mano del defensor de Cabo Verde. Sin embargo, el árbitro desestimó la jugada, generando la visible molestia del jugador uruguayo.
Tras la revisión de la jugada y la posterior pausa de hidratación, se confirmó la decisión del árbitro, que no sancionó la infracción. La jugada generó debate entre los comentaristas, quienes coincidieron en que no se trató de una mano antinatural ni que cubriera espacio de forma reglamentaria.