El programa recorre la infancia de Sergio Denis en Coronel Suárez, marcada por los valores familiares y el aprendizaje de las reglas básicas de la vida.
Su abuelo tocaba el acordeón, su mamá cantaba y su papá era carpintero. Este último le arregló una vieja guitarra, iniciando el idilio del cantante con la música.
Sergio recuerda el olor a madera de la carpintería de su padre y la sensación del calor de hogar en su cocina. A pesar de no tener éxito en el oficio de carpintero, rescató la sabiduría y el silencio de su padre.