Un imponente operativo de seguridad rodea el hotel donde se hospeda la Selección Argentina en Dallas, con un despliegue de 20 patrulleros, 25 motos y francotiradores. La seguridad nacional de Estados Unidos ha implementado un protocolo de máxima alerta ante posibles amenazas terroristas o del crimen organizado.
La custodia se extiende a cada jugador, con una seguridad personal reforzada para Lionel Messi. La policía de Dallas, Seguridad Nacional e Inteligencia trabajan coordinadamente para garantizar la protección del equipo argentino, campeón del mundo.
Se observan patrulleros equipados con tecnología avanzada, incluyendo computadoras y cámaras, evidenciando el alto nivel de infraestructura policial en la ciudad. La seguridad en el hotel se ha intensificado, con la presencia de perros rastreadores y controles en pasillos y salones.