La selección argentina, bajo la dirección de Lionel Scaloni, ha logrado conformar un grupo cohesionado similar a una familia, lo que ha sido clave para su éxito desde 2019.
A pesar de la presencia de múltiples figuras y altos ingresos económicos, la capacidad de liderazgo de Scaloni ha aglutinado al equipo en pos del objetivo común de ganar el Mundial.
Se destaca la unidad del grupo, evidenciada en la convivencia y el apoyo mutuo, lo que se refleja en el campo de juego.