El segmento presenta la cruda realidad de la situación laboral en Río Grande, Tierra del Fuego, donde la falta de trabajo genera angustia y depresión en la población.
Se entrevista a personas que han perdido sus empleos y se encuentran en la búsqueda desesperada de changas para subsistir. La falta de oportunidades laborales es generalizada, afectando tanto a quienes trabajaban en fábricas como a quienes se dedicaban a otros oficios.
La atmósfera en la ciudad se describe como pesada, con un silencio que contrasta con los ruidos de las máquinas que solían caracterizar a las fábricas. La gente se las rebusca como puede, vendiendo comida en la calle o buscando cualquier tipo de trabajo, pero la oferta es escasa.