Se detalla el relato de la víctima M sobre cómo Barrelier la inmovilizó con cinta de seda transparente, la mordió y la sujetó por los tobillos en su casa.
Barrelier amenazó a M con una pistola, exigiéndole que no hubiera avisado a nadie y que se desnudara porque "venía gente muy pesada".
M aprovechó un descuido de Barrelier para escapar por el portón de acceso que él había dejado entreabierto.