Se expone la teoría de Javier Milei sobre cómo se montan "tribunales mediáticos" para condenar a funcionarios, a través de filtraciones y escrutinio público de denuncias por enriquecimiento ilícito. Se menciona una factura de 8 millones de pesos por blanquería a nombre de la secretaria privada de Adorni.
Se hace referencia a Franco Bindi, acusado de filtrar audios y con vínculos con el chavismo y el "grupo de tareas sucias" de Cristina Kirchner, como un ejemplo de las operaciones que, según Milei, buscan desprestigiar a su gobierno.