Miles de personas, en su mayoría estudiantes, se manifestaron en la ciudad de Novi Sad, Serbia, para exigir elecciones presidenciales anticipadas. La protesta se enmarca en una creciente crisis política y una ola de movilizaciones contra el gobierno.
Los manifestantes acusan al gobierno de irregularidades electorales, restricciones a la prensa y vínculos con el crimen organizado. El reclamo surge tras el derrumbe de una estación de tren en 2024, que dejó 16 muertos y que se atribuye a la corrupción y mala gestión estatal.
El oficialismo rechaza las denuncias y evalúa la posibilidad de adelantar los comicios, mientras la tensión política en el país aumenta.