Se describe la presencia de la Reina Máxima y el Rey Guillermo Alejandro en los partidos del Mundial, apoyando tanto a Holanda como a Curazao.
La pareja real mostró su apoyo a Holanda con camisetas naranjas, pero al asistir al partido de Curazao, cambiaron a las camisetas de su selección. El Rey Guillermo Alejandro incluso lució una banda obsequiada por un ciudadano de Curazao, evidenciando su conexión con la isla.