Un incendio de gran magnitud en un galpón de alimentos en Los Ángeles ha declarado a la ciudad en estado de emergencia. Equipos de bomberos luchan desde hace varios días contra las llamas, que emiten un denso humo negro.
La alcaldesa Karen Bass calificó el incidente como "importante" y aseguró que la declaración de emergencia garantizará los recursos necesarios para su control. El incendio se desató el miércoles pasado en un almacén de alimentos congelados, y la espuma aislante, junto a una posible fuga de amoníaco y paneles solares derretidos, han complicado las labores de extinción.
Las autoridades han advertido a los residentes de las zonas aledañas que permanezcan en sus casas debido a los vapores tóxicos. El olor a humo ha llegado a gran parte de la ciudad, y se recomienda limitar la exposición tanto como sea posible.