El remate de Kevin Lenini, que significó el 1-0 para Cabo Verde contra Uruguay, tuvo solo un 1% de probabilidad de gol, según las estadísticas de expectativa de gol.
Este dato resalta la proeza del jugador caboverdiano, quien con un disparo de gran potencia y precisión logró vencer la resistencia uruguaya. La estadística contrasta con la "fe" y la determinación de Lenini, quien creyó en la posibilidad de anotar desde esa posición.
El gol de Lenini se convierte en un símbolo de la sorpresa y la imprevisibilidad del fútbol, donde un bajo porcentaje de probabilidad puede materializarse en un momento decisivo del partido.