Se critica la ausencia de Adorni en el Congreso para rendir cuentas sobre la gestión, acción que se vio interrumpida por un escándalo de corrupción, generando una "degradación institucional".
La falta de debate público sobre la gestión y la economía, sumado a la corrupción, impide abordar las preocupaciones cotidianas de la gente, como el cobro compulsivo de deudas y la crisis económica.