La transmisión radial destacó la importancia del básquet profesional como un "espejo para los más chicos". Se observó la presencia de numerosos niños y niñas, futuros jugadores de mini básquet, admirando a sus ídolos y referentes en el Estadio Fortunato Bonelli.
Se hizo hincapié en el impacto positivo de ver a jugadores como Juan Manzano, formados en clubes locales y que han alcanzado el nivel profesional, como inspiración para las nuevas generaciones que aspiran a dedicarse a este deporte.