En Cutralcó, una apuesta por el turismo enológico ha dado lugar a una bodega de alta calidad.
La iniciativa surgió de jóvenes locales que estudiaron agronomía y, con apoyo municipal, crearon viñedos en una zona desértica. Las condiciones climáticas de la región permiten obtener vinos de alta calidad que compiten a nivel nacional.
La bodega, conducida por jóvenes profesionales, representa un orgullo para la comunidad y demuestra que con trabajo y perseverancia se pueden alcanzar grandes objetivos, incluso en entornos desafiantes.