En un contexto de alta polarización, las elecciones en Colombia muestran una participación ciudadana que, si bien superior a la de elecciones anteriores, aún podría ser mayor, similar a casos como el de España en los 90.
Los dos extremos del espectro político, la extrema derecha y la izquierda, representados por los candidatos, generan un debate intenso. Sin embargo, la figura de Petro ha opacado en gran medida la campaña de otros candidatos como Cepeda.
La dinámica política sugiere que la gente tiende a votar más cuando percibe un riesgo de derrota para un sector, como ocurrió en la puja entre Felipe y Aznar, donde la participación fue significativamente alta.