Se destaca que la casa de Martín Insaurralde en San Vicente, donde se habrían grabado los videos, ya fue allanada previamente sin resultados relevantes.
Se cuestiona la afirmación de Sirio sobre ser víctima de extorsión, argumentando que si el dinero es legal y declarado, no debería haber problema en su difusión. Se resalta la opulencia mostrada en los videos y el hecho de que el vestidor contenga ropa de hombre.
Las especulaciones y hipótesis sobre el origen del dinero y la grabación de los videos continúan. La justicia busca determinar la veracidad de las acusaciones y la procedencia de los fondos.