Se abordó el impacto de la tecnología y el uso de celulares en la vida cotidiana, especialmente en niños y adolescentes, y el riesgo de que se conviertan en una "droga" o un sustituto de la interacción humana.
Se destacó la importancia de que los adultos aprendan a usar el celular de manera saludable para poder enseñar a los hijos, y se advirtió sobre el peligro de usarlo como herramienta para evitarles frustraciones o emociones negativas.
Se enfatizó que el celular es una herramienta maravillosa que ahorra tiempo, pero su uso inadecuado puede generar dependencia y afectar los vínculos familiares y el desarrollo emocional de los más jóvenes.