Medio Oriente y el Norte de África, a pesar de albergar el 5% de la población mundial, solo cuentan con el 1% de los recursos de agua dulce. La región depende de unos pocos ríos y enfrenta una severa escasez, lo que genera tensiones geopolíticas significativas, especialmente en relación con el control de los recursos hídricos.
El experto en geopolítica del agua, Barak Mikhail, explica que la competencia por el acceso al agua, que a menudo trasciende las fronteras, es un factor clave en las relaciones entre países de la región. Se menciona el caso de Israel y su relación con países árabes vecinos como ejemplo de estas tensiones, donde el control del agua tiene una fuerte connotación política.