Se narra un incidente de convivencia en Gran Hermano donde Campanita interrumpe el sueño de otro participante, generando tensión. Campanita se acerca a la cama de la persona, le hace masajes y la despierta repetidamente, a pesar de las súplicas de que la dejen dormir.
La persona afectada expresa su frustración y necesidad de dormir, amenazando con tomar represalias si la molestan. El incidente pone de manifiesto las dificultades de la convivencia en el reality y cómo las acciones de un participante pueden afectar negativamente a otros.
Se menciona que Sol y Chincia también podrían estar involucradas en situaciones similares, y que la dinámica entre los participantes puede volverse desesperante cuando se afectan aspectos básicos como el descanso.