La secretaria de Manuel Adorni, Gisela Cox, está bajo investigación por presuntamente transmitir los gustos de la familia del funcionario al contratista Matías Tabar. Se habrían encontrado conversaciones sobre la compra de muebles y electrodomésticos.
La justicia revisa facturas de colchones y blanquería por 8 millones de pesos, así como pedidos de lavarropas, lavavajillas y aires acondicionados, para determinar el origen de los fondos y la veracidad de las compras.