Se presenta un comentario sobre la "ilusión de la libertad en nuestra sociedad", sugiriendo que de cerca se puede encontrar una compasión fundamental. La conversación se interrumpe cuando David interrumpe a alguien que está trabajando, pidiendo un minuto.
La persona que trabaja se muestra molesta por la interrupción, pero David insiste, haciendo un comentario sarcástico sobre la posibilidad de que se haya convertido en oncóloga. La conversación se torna tensa con un "desprecio" que queda inconcluso.