Se destacó que el modus operandi de la organización criminal era muy cuidadoso y estaba diseñado para pasar desapercibido.
Se mencionó que la fachada de "spa" o "casa de masajes" podía generar confusión entre los vecinos, ya que encajaba con otros negocios del barrio.
Se señaló que la entrada y salida de personas se realizaba de manera discreta, dificultando la detección de la actividad ilícita.
Se especuló que la presencia de otros negocios similares en Caballito podría haber contribuido a disimular la verdadera naturaleza de la casa allanada.