Se anuncia la entrega de un "callado" como símbolo del poder de Dios, capaz de abrir puertas y cambiar situaciones. Este objeto se entregará en mano a los asistentes en la sede nacional de Avenida Corrientes 4070, Almagro, y en los templos de la Universal en Argentina. Se compara su poder con el de Moisés, quien extendió sus manos y las aguas se abrieron.
Se hace un llamado a la acción, invitando a recibir este símbolo y a utilizarlo en lugares donde se necesite abrir puertas, ya sea para negocios o para el crecimiento personal. Se reitera la dirección en Florencio Varela (Avenida San Martín 3054) y se enfatiza que el poder de Dios sigue vigente y capaz de transformar vidas, como ha ocurrido con muchas personas.