Miguel Ángel Pichetto se muestra optimista sobre el futuro del peronismo, considerándolo con grandes posibilidades de volver al poder ante el fracaso del actual gobierno.
Señala una "tristeza" en los sectores populares debido a la pérdida de niveles de vida, salario y poder adquisitivo, y menciona datos sobre cierres de empresas y desempleo.
Pichetto compara la situación actual con momentos históricos donde la sociedad apoyó la continuidad de políticas económicas, como en los gobiernos de Menem y Néstor Kirchner, pero percibe una falta de ese ánimo en la actualidad.