Miguel Ángel Pichetto analiza la nulidad de origen del proceso contra Cristina Kirchner, argumentando que debió realizarse un juicio político previo a su enjuiciamiento penal.
Cita a Roberto Dromi y la prejudicialidad de las normas constitucionales, destacando que un juicio penal a un funcionario requiere desafuero previo.
Pichetto cuestiona la inhabilitación perpetua impuesta a Cristina, considerándola una pena grave que quita derechos políticos y civiles, y la compara con la "muerte civil" del viejo código.