El Papa León XIV celebró una misa multitudinaria en el Estadio de Gran Canaria, recogiendo el testamento espiritual del Papa Francisco sobre la visita a las islas y la realidad de los migrantes.
El pontífice habló de la importancia de la caridad y de rezar por quienes han perdido la vida en el mar. En su homilía, explicó que Jesús enseña lo contrario a la indiferencia, y que la verdadera alegría se encuentra en el servicio a los demás.
La misa estuvo presidida por la Virgen de la Candelaria, patrona del archipiélago, y contó con la asistencia de unas 35.000 personas.