El Papa León XIV celebró una misa en la Basílica de la Sagrada Familia para conmemorar los 100 años de la muerte de Antonio Gaudí, a quien se refirió como el "arquitecto de Dios".
La misa solemne reunió a 5.000 feligreses en un homenaje al legado del célebre arquitecto catalán. El Papa también bendijo la torre más alta de la Basílica, un hito en la construcción de la obra maestra de Gaudí.
Este evento se enmarca en el viaje apostólico del Papa a España, que incluyó visitas a Barcelona y Tenerife, y la bendición de la torre más alta de la Sagrada Familia, consolidando el templo como la iglesia más alta del mundo.