El lanzamiento de Arandú-INTA marca el inicio de un "nuevo camino para el algodón", según Gensu. Esta variedad resistente a herbicidas imidazolinonas se suma a futuras tecnologías que incluirán resistencia a glufosinato y tolerancia a derivas de 2,4-D, buscando incrementar la productividad y rentabilidad del cultivo.
Se anticipa el desarrollo de adaptaciones para la resistencia a picudo y otras innovaciones que potenciarán la producción algodonera en Argentina, consolidando el trabajo conjunto entre INTA y Gensu.