Se anuncia la llegada de las nuevas generaciones de la Citroën Berlingo y la Peugeot Partner, vehículos que hasta el momento se fabricaban en la planta de El Palomar de Stellantis. La producción de estos modelos se traslada a España, marcando un hito en la industria automotriz local.
A pesar de que los modelos anteriores se seguían vendiendo exitosamente, la demanda por versiones actualizadas era alta tanto de parte del público como de los medios especializados. La renovación generacional responde a un pedido del mercado y a la necesidad de mantenerse competitivos a nivel global.