Se critica la marcada distancia entre el presidente Javier Milei y la sociedad, evidenciada en la baja concurrencia al acto del Día de la Bandera y la falta de empatía del mandatario hacia las preocupaciones ciudadanas.
El acto en Rosario se caracterizó por la presencia de un "puñado de ciudadanos", evidenciando una ruptura con la sociedad. Se describe al gobierno como un "gobierno de frikis" o "gente rara", desconectado de las necesidades y sufrimientos de la población.