Ante la persistente lluvia en Miami, surge la pregunta sobre si la ciudad se inunda. Martín confirma que sí ocurre, observando cómo el agua se acumula en las calles y los desagües no funcionan correctamente.
Se explica que, si bien los habitantes de Miami están acostumbrados a tormentas tropicales, estas suelen ser más cortas, durando entre 20 y 25 minutos, o incluso menos. La tormenta actual, sin embargo, se ha prolongado por casi una hora, lo que la hace menos habitual.
La gente comienza a salir con paraguas y pilotos, adaptándose a la situación. Martín, como parte del equipo, también debe lidiar con el clima mientras realiza su labor periodística, mostrando la realidad de trabajar en exteriores bajo condiciones adversas.