La costa de Miami se ve afectada por la llegada masiva de sargazo, un alga que, aunque no es peligrosa, genera un fuerte olor nauseabundo y dificulta el disfrute de la playa. El fenómeno, intensificado por las aguas cálidas y los vientos del este, se extiende por kilómetros y se acumula en la orilla.
A pesar de ser un día ideal para la playa en cuanto al clima, la presencia del sargazo disuade a los bañistas. El agua presenta los primeros 10 metros cubiertos de esta alga en descomposición, creando una sensación resbaladiza. El olor se compara con el del Riachuelo en Argentina.
Se menciona que este es un fenómeno recurrente en el Caribe y que se ha acentuado en los últimos años, posiblemente como consecuencia del cambio climático. La acumulación de sargazo puede llegar hasta West Palm Beach. Se descarta la presencia de tiburones peligrosos en la zona cercana a la orilla, indicando que suelen mantenerse en aguas más profundas.