Se evoca la figura de Marco Polo y sus relatos sobre Oriente, describiendo la China de su época como una tierra de maravillas con palacios de oro y rutas de seda.
Se destaca cómo la visión de Marco Polo influyó en la percepción del mundo sobre China, presentándola como un destino exótico y culturalmente rico.
Actualmente, China es un destino turístico deseado que combina lo ancestral con lo hipermoderno, manteniendo el equilibrio entre tradición y vanguardia.