Mar del Plata fue escenario de un encuentro de autos clásicos, donde cientos de vehículos de distintas épocas y marcas desfilaron y fueron exhibidos.
Propietarios entusiastas compartieron su pasión por modelos icónicos como Chevrolet, Ford, Falcon, Jeep, Vespa, Fiat 600, F600, Taunus y Citroën, muchos de ellos restaurados a nuevo tras años de trabajo.
El evento, que incluyó un "banderazo" y la exhibición de autos con banderas argentinas, reflejó el profundo amor de los coleccionistas por mantener viva la historia automotriz del país.