Se critica el machismo imperante en el fútbol, donde se tiende a ver a la mujer como "lo malo" o como alguien que busca aprovecharse del jugador por dinero.
Se argumenta que acompañar a un hombre en su carrera, especialmente en el fútbol, no es fácil y que las mujeres cumplen un rol fundamental en el sostén familiar y personal del jugador. Se cuestiona la idea de que las mujeres separan al jugador de su familia, señalando que también hay padres que utilizan a sus hijos por dinero.