Se evoca la memoria de los antiguos Nivaclé, quienes gozaban de una salud envidiable y vivían en armonía con la naturaleza. Su dieta se basaba en el consumo de pescado, pájaros, huevos de suri y otros productos del bañado.
A diferencia de la vestimenta moderna, los antiguos Nivaclé no usaban ropas, pero gozaban de una vida saludable y una conexión profunda con su entorno natural.