La situación de los jubilados se agrava en 2025 y 2026, con dificultades crecientes para acceder a medicamentos y atención médica. El PAMI enfrenta paros de médicos y la implementación de copagos.
Muchos jubilados no podrán afrontar estos costos adicionales, lo que los obligará a espaciar sus consultas médicas y a priorizar la compra de remedios, impactando negativamente en su salud.