Barak Mikhail expone cómo Israel ejerce control sobre los recursos hídricos de los territorios palestinos, una situación que se remonta a 1967. A pesar de los acuerdos de Oslo en los años 90, los palestinos dependen de la autorización israelí para acceder y utilizar su propia agua, lo que genera una profunda dependencia y limitación.
El experto también menciona el caso del lago de Tiberiades (Mar de Galilea), cuya agua compensa parte del déficit hídrico de Israel, y la apropiación de agua en los territorios ocupados. La gestión del agua se convierte así en un elemento central del conflicto y la política en la región.