Se retoma la hipótesis de los sobresueldos como posible origen de fondos para gastos de representación de funcionarios. Se menciona que las tarjetas de crédito corporativas, utilizadas por los funcionarios para gastos cotidianos, podrían estar vinculadas a esta práctica.
Se señala que Karina Milei es una de las funcionarias que posee una tarjeta de crédito estatal. La investigación sobre estas tarjetas y los gastos asociados busca esclarecer el destino de los fondos públicos y la posible existencia de irregularidades.