Se aclara la presencia de dos hombres en la vivienda de Barrelier la noche del crimen de Agostina. Se identifica a los individuos como inquilinos de la propiedad y al hermano de uno de ellos, quienes se encontraban en el fondo de la casa junto a la pareja de Barrelier.
Se analiza el ingreso de estas personas a la vivienda y su posible rol o conocimiento de los hechos. Las cámaras de seguridad registraron su entrada, pero no su salida, lo que genera interrogantes sobre sus movimientos durante la noche.